Mientras que un salario alto, esos que tienen una gran cantidad de ceros hacia la derecha, te hará parte del 1% de la población que más gana dinero en el mundo.

Son los pequeños detalles, tus hábitos económicos, los que separan una vida llena de abundancia y prosperidad, de una vida en constante estrés financiero.

Por ejemplo, si revisaras periódicamente todas las suscripciones que tienes golpeando tu tarjeta de crédito, te sorprenderás de la cantidad que tienes y de lo poco que las utilizas; podrías, fácilmente, crear un fondo de ahorro mensual si revisaras este tipo de gastos.

Si proyectaras cuanto dinero vas a ganar por el resto de tu vida, y calculas cuántos años vas a trabajar, te darás cuenta que muchas personas ganan más de un millón de dólares en sus vidas, sin embargo son muy pocos los que se convierten en ricos, en millonarios; plantea Nancy Butler, una consultora financiera. “Es la forma cómo manejan el dinero que llega a sus manos, lo que hace la diferencia”

Entonces, ¿cuáles son esos cambios que pueden llevarte hacia un camino mucho más próspero? Aquí tienes las opciones favoritas de 2 consultores financieros, o deja que el hombre más rico de Asia te enseñe cómo invertir tu salario.

Retrocede tu forma de pensar:

Cambia tu mentalidad

Todos lo saben: luego de pagar impuestos, la seguridad social, y cumplir con tus obligaciones, tu cheque tiene rasgos anémicos lo que te haría pensar que la idea de ahorrar para tu futuro y tu pensión está fuera de contexto por el momento.

Sin embargo, para construir riqueza debes cambiar tu forma de pensar. Es decir, antes de tomar lo que te queda del pago y gastártelo, vas a asumir otro compromiso más que debe convertirse en un fondo para tus objetivos financieros más importantes.

“La mayoría de la gente gasta parte de su salario, pagan sus facturas y ahorran el sobrante; debería ser al contrario: primero deberías ahorrar el dinero destinado para tus objetivos financieros, luego pagar tus facturas y finalmente pensar en gastar el dinero que te sobre” plantea Butler.

¿Poner tus buenos hábitos financieros en stand by mientras tu vida se hace mucho más fácil?” La cuestión es que una vez incremente tu ingreso o salario, inmediatamente aumentará tu demanda de dinero.

Tampoco se trata de tomar todo tu dinero y ahorrarlo por completo, afectando tu calidad de vida:

“No te estoy pidiendo que ahorres $1.000 dólares mensuales, te estoy pidiendo que separes $50 dólares, o una pequeña cantidad que te puedas permitir. Ten presente que nunca debes menospreciar el hecho de empezar pequeño, porque una vez das tu primer impulso y ves tus avances, tiendes a repetir este comportamiento” dice David Blaylock, un especialista financiero.

Observa a donde quieres llegar:

Metas y objetivos

Define tus objetivos y ten metas siempre.

Al igual que los atletas de alto rendimiento imaginan una y otra vez haciendo su tiro ganador, saber lo que quieres que el dinero haga por ti le dará una mayor probabilidad a tus objetivos de ser alcanzados.

Para empezar a ejecutar tu plan de ahorros, los consultores recomiendan diseñar un plan a 5 años, donde especifiques los objetivos económicos que deseas alcanzar en este periodo de tiempo, y la manera cómo piensas lograrlo.

Por ejemplo, uno de tus objetivos puede ser ahorrar el dinero equivalente a 6 meses de trabajo para casos de emergencia, o ahorrar dinero suficiente para un gran evento, como la cuota inicial de tu vivienda.

“Cada vez que tenemos una meta específica en mente, esta nos ayudará a ahorrar, bien puede ser tu fondo para alguna emergencia, tus ahorros para un viaje, o el fondo para tu universidad, no importa cual sea”.

Adopta tus propios trucos mentales:

Trucos mentales

Si los demás engañan a tu mente para su beneficio, ¿Por que no mejor la engañas para tu beneficio propio?

¿Qué tal si la decisión de no comprar ese vestido de $500 dólares que no necesitas o ese nuevo smartphone, fuera tan fácil como seguir una regla que dicta que no puedes gastar más de $300 dólares en un producto/servicio que no es esencial para tu vida?

La buena noticia es que puedes crear unas reglas que funcionen exclusivamente para ti; de hecho, hacer esto sería un muy buen hábito por implementar.

Este tipo de reglas, trucos y estrategias que implementamos para nosotros mismos–como no gastar más de $15 dólares en una comida, $25 dólares en ropa, $50 dólares en tu telefonía celular–pueden llegar a simplificar bastante todas las decisiones que tomas cada día.

De acuerdo con algunos economistas, implementar este tipo de reglas heurísticas pueden ayudar a desarrollar buenos hábitos económicos.

Ahora, si te parece que implementar estas reglas es un compromiso difícil de cumplir, empieza con algo simple, como salir a comer a la calle únicamente dos veces por semana, utilizar tu tarjeta de crédito en determinadas situaciones.

Cómo hacerte rico con un salario mínimo – Parte II —> 

Fuente


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